El pedal, la cala y el escarpín (3 de 5)
Juan:
No pudo ser. Yo me las prometía muy felices, pero mis carencias en el mundo del bricolaje y la resistencia pasiva que siempre me ofrecen las máquinas y los mecanismos (por eso elegí esa especialidad, para ver si lo superaba) han podido conmigo. Esta vez.
Me vi 4 veces seguidas el vídeo de Mammoth, ajusté las calas a la altura del metatarsiano indicado y bajé al trastero con los zuecos puestos, dispuesto a darlo todo. Pero claro, yo no tengo llave para pedales de mango largo, y planeaba tirar de llave inglesa, que resultó inútil porque es más ancha que la zona del pedal que tiene muesca. De hecho conseguí meterla y luego no había forma de separarla. Pensé que tendría que pedalear con una llave inglesa agarrada al pedal, junto a la biela. Conseguí desatornillar el pedal izquierdo utilizando la llave allen de la herramienta con tronchacadenas que me compraste, y puse el nuevo. Pero con el derecho no hubo forma, por más que apreté. No descartemos que apretara en el sentido que no es y, con mis músculos trabajados de gimnasio, me haya cargado la rosca.
Hubo un momento difícil en el que pensé si salir con un pedal de cada tipo, con una zapatilla de tenis Nike blanca en el pie derecho y un escarpín Spiuk negro en el izquierdo, pero no me atreví.
Ya desesperado, lo que hice fue subirme en la bici y ver cómo enganchaba y desenganchaba el pedal izquierdo, y me quedé un poco decepcionado. Desde luego no sonaba el “clac” limpio al anclarse y el “clac” limpio al desengancharse del vídeo. Quizá es que aflojé demasiado la tuerca que regula eso.
Mi padre dispone de un juego de llaves, aunque el mango no sea muy largo, que será lo que pruebe el próximo fin de semana. Veremos.
Seguiremos informando,
Joe.

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