These boots are made for walking
Chicas:
Ya sabéis que en mi infancia y adolescencia hubo dos carencias que marcaron mi vida adulta y me llenaron de taras varias: que se agotara el barco pirata de los clicks de Famóbil el año que lo pedí por Reyes, y el deseo de las botas de ingeniero Timberland por las que siempre he suspirado.
Pues bien, teniendo en cuenta nuestro ya cercano viaje a Ámsterdam y LOS SIGUIENTES VIAJES QUE SE NOS AVECINAN, el sábado me lancé y, por un precio que yo calificaría de obsceno, adquirí mis botas.


4 Comments:
No creí que llegaría el día en el que sucediese esto.
No sé si felicitarte o tomar precauciones porque a partir de ahora cualquier cosa puede suceder...
Tengo miedo.
Sí, Bob, sí. Soy un hombre nuevo. Pero no debes asustarte, el círculo no se cerrará ni las fuerzas telúricas convergerán hasta que no localice el barco pirata.
Me pongo con ello.
Joe, me encantan tus botas y me encantan los próximos viajes que se nos avecinan.
Y eso que aún no los conoces.
Publicar un comentario
<< Home