La subasta de víveres
Un grupo de jóvenes, de esa clase de jóvenes que ya no cumplen la edad de Jesucristo, se reparten los restos del festín: Martini, Colacao, galletas... Apuestan ¡¡por!! el amor y critican a los ausentes. ¿Qué más se le puede pedir a la vida?



2 Comments:
Di que estás igual.
Ha envejecido más el restaurante que tú.
Quizá se nota que en la segunda te ha costado más doblar la espalda...
Y levantarme, con el lumbago, ni te cuento.
Tendría que comprobar si todavía tengo el polo color pistacho, que es posible. Si fuera así podría haber repetido la fotografía exactamente.
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